estudiantes trabajadores representan una solución flexible y económica para cubrir los picos de demanda en temporadas clave como el verano o la Navidad. Sin embargo, contratar estudiantes en España implica seguir unas reglas específicas: límites de horas, cotizaciones reducidas, requisitos de compatibilidad con los estudios y contratos adaptados a esta figura. Hacerlo mal puede costar más caro que el propio refuerzo.
Con la recuperación económica en marcha, muchos empleadores están nuevamente buscando contratar estudiantes y trabajadores temporales. La pandemia y los sucesivos confinamientos tuvieron un fuerte impacto en las empresas y en los estudiantes trabajadores, con oportunidades laborales significativamente reducidas durante ese periodo.
El contrato para estudiantes: tipos y requisitos legales
El contrato de formación en alternancia
entre 16 y 30 años (o sin límite de edad si tienen discapacidad reconocida)
La jornada laboral no puede superar el bonificaciones en las cuotas de la Seguridad Social para la empresaNo puede superar los 2 años de duración
Para picos de actividad como el verano o la Navidad, el contrato por circunstancias de la producción es la modalidad más utilizada. Tras la reforma laboral de 2021, este contrato tiene un máximo de Las prácticas extracurriculares
Un punto frecuentemente malentendido: los estudiantes trabajadores cotizan a la Seguridad Social de la misma forma que cualquier otro trabajador, excepto en el caso del contrato de formación en alternancia, que tiene condiciones especiales. Esto significa que la empresa debe dar de alta al estudiante en la Seguridad Social antes de su primer día de trabajo, sin excepción.
Los ingresos del trabajo pueden afectar a las becas de estudio que recibe el estudiante. Si bien el trabajo en sí no es incompatible con las becas, los ingresos percibidos se tienen en cuenta en el cálculo de la renta familiar a efectos de las convocatorias de becas del Ministerio de Educación. Es recomendable que el estudiante consulte esta cuestión con el organismo correspondiente.
Los menores de 18 años tienen protecciones especiales en la legislación laboral española: jornada máxima de 8 horas diarias (incluyendo formación), prohibición de trabajo nocturno (entre las 22:00 y las 06:00), y prohibición de horas extraordinarias. Además, necesitan autorización de sus padres o tutores para trabajar.
Planificación de turnos adaptada a los horarios de clase
Con Shyfter, los estudiantes pueden indicar su disponibilidad desde la aplicación, y el manager puede asignar turnos que encajen con esas ventanas. Cuando llegan los periodos de exámenes, el sistema permite ajustar los cuadrantes sin que esto sea un proceso administrativo laborioso.
Los estudiantes trabajan por periodos cortos y la empresa no puede permitirse que el proceso de incorporación consuma una parte significativa del tiempo disponible. Un proceso de alta digital, con el contrato firmado electrónicamente y el alta en la Seguridad Social gestionada desde la misma plataforma, reduce los tiempos de incorporación a horas en lugar de días.
¿Puede un estudiante universitario trabajar a tiempo completo en verano?
¿Qué pasa con las cotizaciones de los estudiantes trabajadores?
¿Cuánto tiempo antes de que empiece a trabajar debo dar de alta al estudiante?
¿Cómo gestionar el fin de contrato de un estudiante refuerzo?
Los estudiantes contratados como refuerzo de temporada son una cantera de talento frecuentemente subestimada. Las empresas que invierten en dar una buena experiencia a sus refuerzos temporales tienen muchas posibilidades de recuperar a esos mismos estudiantes en temporadas futuras y de que algunos de ellos, una vez terminados sus estudios, quieran incorporarse de forma permanente. Cada estudiante que se va con una buena impresión es un potencial candidato futuro y un embajador de tu marca como empleador. En un mercado con escasez de talento en sectores como hostelería y retail, esta fuente de candidatos tiene un valor estratégico real.