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Resolviendo conflictos interpersonales en el trabajo

Por

Audrey Walravens

HR & Accounting Manager

Actualizado el

1/8/2024

más de 8 horas de productividad perdida por empleado al mes, según estimaciones del Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo. Los conflictos interpersonales en el trabajo pueden reducir la productividad y dañar la moral del equipo, y son inevitables en cualquier organización. La pregunta no es si surgirán, sino cómo responder cuando lo hacen.

Los conflictos interpersonales son situaciones en las que dos o más personas perciben que sus objetivos, necesidades o valores son incompatibles. En el contexto laboral, pueden surgir entre compañeros, entre empleado y manager, o entre equipos de diferentes departamentos. A menudo son causados por malentendidos o perspectivas diferentes, aunque también pueden tener raíces más profundas en diferencias de valores o estilos de trabajo.

Identificación de las causas del conflicto

Las causas más frecuentes en el entorno laboral incluyen:

    Malentendidos comunicativos: información incompleta, mensajes ambiguos o diferencias en el estilo de comunicación entre personas
  • Métodos de trabajo diferentes: personas con estilos muy distintos de organización, puntualidad o nivel de detalle pueden chocar aunque compartan los mismos objetivos
  • Problemas no laborales proyectados: el estrés personal, la fatiga o situaciones externas al trabajo pueden afectar las relaciones con los compañeros

Los conflictos rara vez aparecen de repente. Las señales de advertencia tempranas incluyen actitudes defensivas, cambios de comportamiento o comentarios negativos. Un aumento en el absentismo, la disminución de la participación en reuniones o el deterioro de la comunicación entre dos personas también son indicadores que no deben ignorarse.

La dinámica de grupo influye enormemente en las interacciones del equipo. Cada miembro aporta habilidades y perspectivas únicas, lo que enriquece al equipo pero también puede generar fricciones. Un conflicto entre dos personas puede polarizar a todo el equipo, creando bandos y deteriorando la cohesión del grupo.

Técnicas de resolución de conflictos para managers de RRHH

Antes de proponer soluciones, hay que entender completamente la perspectiva de cada parte. La escucha activa implica prestar atención completa, reformular lo que se ha escuchado para confirmar la comprensión y hacer preguntas abiertas que inviten a profundizar. Esta fase no debe precipitarse: una persona que no se siente escuchada no estará dispuesta a ceder en ningún punto.

Cuando el conflicto ya ha escalado y las partes no pueden dialogar por sí mismas, la mediación estructurada es la herramienta más efectiva. El mediador, que puede ser un responsable de RRHH o un mediador externo, facilita la conversación sin tomar partido, ayudando a las partes a identificar sus intereses reales y a explorar soluciones que funcionen para ambas.

La negociación basada en intereses, frente a la basada en posiciones, busca entender qué necesita realmente cada parte, no solo qué postura defiende. Dos personas pueden tener posiciones opuestas pero intereses compatibles. Identificar esos intereses es la clave para encontrar soluciones creativas que ninguna de las partes hubiera propuesto por sí sola.

Preguntas frecuentes sobre conflictos laborales

RRHH debe intervenir cuando el conflicto no ha podido resolverse entre las partes directamente y el manager, cuando hay riesgo de que la situación constituya acoso o conducta inapropiada, o cuando el conflicto está afectando al rendimiento del equipo. La intervención temprana siempre es preferible a esperar a que la situación se deteriore.

Documenta los hechos concretos (fechas, comportamientos observados, personas presentes), no las interpretaciones ni las emociones. Guarda los correos u otras comunicaciones relevantes. Registra las reuniones de mediación con un resumen de los acuerdos alcanzados. Esta documentación es esencial si la situación escala a un procedimiento formal.

No. El conflicto, bien gestionado, puede ser un motor de mejora: pone sobre la mesa problemas que estaban ocultos, obliga a las personas a articular sus perspectivas y puede dar lugar a soluciones más creativas que las que se habrían alcanzado sin la tensión. El objetivo no es eliminar los conflictos, sino gestionarlos de forma constructiva.

resolución de conflictos es una competencia estratégica para cualquier organización. Los responsables de RRHH que gestionan equipos de forma eficiente, con horarios claros y procesos transparentes, reducen las fuentes de conflicto desde la raíz. shyfter.co/es-es.

Los conflictos interpersonales no resueltos tienen un coste económico directo y cuantificable. La reducción de productividad de los involucrados, el tiempo de los managers dedicado a gestionar el problema, el absentismo generado por el estrés y el coste de reemplazar a empleados que acaban marchándose por un ambiente de trabajo deteriorado son todos impactos reales.

30%. Si el conflicto afecta a un equipo completo, el impacto se multiplica. Calcular el coste de un conflicto no resuelto es un ejercicio útil para priorizar la inversión en mediación y en formación de managers: casi siempre sale más barato resolver que ignorar. Un manager bien formado en técnicas de resolución de conflictos puede recuperar esa inversión con la primera situación que gestione eficazmente.

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