contrato es, sin duda, una de las tareas más delicadas en la gestión de personas. Si trabajas en sectores con alta rotación, como el retail o la hostelería, sabes perfectamente de lo que hablo. Entender los distintos Dominar estas diferencias es clave. Un pequeño error puede salirle muy caro a la empresa, tanto en términos económicos como de reputación.
Poner fin a una relación laboral nunca es un trago agradable, pero tener claro el marco legal es el primer paso para hacerlo bien. La decisión de despedir a alguien debe basarse siempre en causas objetivas y, sobre todo, demostrables. La improvisación aquí no tiene cabida.
Esta infografía te da una visión general de la jerarquía básica de los despidos, diferenciando sus causas y consecuencias iniciales para que te hagas una idea rápida.
Como ves, cada tipo de despido parte de una premisa totalmente distinta, y eso es lo que determina si el trabajador tiene derecho a una indemnización o no.
En el panorama laboral español, cuando una empresa decide poner fin a un contrato, básicamente tiene tres caminos. Cada uno responde a circunstancias muy concretas y lleva aparejadas obligaciones específicas que no se pueden pasar por alto.
voluntaria y continuada.
Despido objetivo:
Este se fundamenta en las llamadas causas ETOP (económicas, técnicas, organizativas o de producción). Básicamente, la empresa necesita reestructurarse o atraviesa dificultades y tiene que prescindir de ciertos puestos para asegurar su viabilidad.
Despido colectivo (ERE): Es un despido objetivo a gran escala. Afecta a un número significativo de trabajadores y obliga a la empresa a seguir un procedimiento de negociación formal con los representantes de la plantilla.
15 días y abonar la indemnización correspondiente.
Transgresión de la buena fe contractual y abuso de confianza: Este es un auténtico "cajón de sastre" donde caben muchas conductas. Un ejemplo clarísimo en el mundo del retail sería un empleado que filtra a la competencia información sobre las próximas rebajas o campañas.
Disminución continuada y voluntaria del rendimiento: Aquí la empresa tiene la carga de la prueba. Debe demostrar que la bajada de productividad es sostenida en el tiempo y, lo más importante, que es intencionada, no fruto de una mala racha o una dificultad pasajera.
Embriaguez habitual o toxicomanía: Solo es motivo de despido si afecta directamente y de forma negativa al desempeño de sus tareas.
Acoso por razón de origen racial o étnico, religión, discapacidad, edad u orientación sexual y el acoso sexual o por razón de sexo al empresario o a las personas que trabajan en la empresa.
El procedimiento formal paso a paso
carta de despido.
no existe obligación de dar un preaviso.
no tiene derecho a recibir ninguna indemnización. Lo que sí conserva, si cumple los requisitos de cotización, es su derecho a solicitar la prestación por desempleo. Por su parte, la empresa deberá entregarle el finiquito con las cantidades que se le deban (el salario de los días trabajados ese mes, la parte proporcional de las pagas extra, las vacaciones no disfrutadas, etc.).
Aquí entramos en un terreno más técnico. A diferencia del despido disciplinario, que es una respuesta a una falta del trabajador, el despido objetivo nace de una necesidad real y demostrable de la empresa. No tiene que ver con la culpa del empleado, sino con circunstancias que obligan al negocio a reajustarse para sobrevivir.
Las causas ETOP en la práctica
ETOP:
Causas económicas:
La cosa va mal, simple y llanamente. Imagina un hotel que ve cómo sus reservas caen en picado durante varios trimestres. Para ajustar costes y mantenerse a flote, se ve obligado a reducir su equipo de recepción.
Causas técnicas: Se introducen nuevas herramientas o sistemas que cambian la forma de producir. Piensa en una cadena de supermercados que instala cajas de autopago. De repente, la necesidad de personal en esa sección disminuye drásticamente.
Causas organizativas: Implican un cambio en cómo se organiza el trabajo. Por ejemplo, un restaurante que decide fusionar los roles de jefe de sala y sumiller en una única figura para que la gestión sea más ágil y eficiente.
Causas de producción: Ocurren cuando la demanda de lo que vendes cambia de forma importante. Una tienda de ropa que observa cómo una de sus líneas de producto deja de venderse podría necesitar reajustar la plantilla de ese departamento específico.
119%, mientras que los disciplinarios lo hicieron en un 57%, lo que sugiere que las empresas están siendo más rigurosas. Puedes ver más sobre estas Requisitos formales que no puedes olvidar
Una vez se inicia el procedimiento, la fase más importante es, sin ninguna duda, el 30 días naturales (o 15 días si la empresa tiene menos de 50 trabajadores).
En estas reuniones se pone todo sobre la mesa. Se debate si las causas que alega la empresa son reales y suficientes, se buscan alternativas como reducciones de jornada o suspensiones temporales de contrato (ERTE) y, por supuesto, se negocian las condiciones de salida, como indemnizaciones por encima del mínimo legal.
La entrega de la carta de despido no es el final del camino, sino más bien el pistoletazo de salida de un posible laberinto legal. Si el trabajador decide llevar la decisión a los tribunales, será un juez quien tenga la última palabra. Y esa calificación judicial lo cambia todo, porque determina las consecuencias económicas y operativas para la empresa.
La resolución de un juez puede ir en tres direcciones, y cada una tiene sus propias implicaciones.
Un despido se considera En la práctica, un despido procedente es una validación judicial de la decisión de la empresa. Confirma que la extinción del contrato se hizo conforme a derecho.
Despido improcedente
improcedente es, con diferencia, la más habitual y supone un buen revés para la empresa. Suele ocurrir por dos motivos principales:
Porque la empresa no es capaz de probar en el juicio las causas que justificaron el despido.
Cuando un despido se declara improcedente, la ley obliga a la empresa a mover ficha en un plazo de cinco días. Tiene que elegir entre dos opciones:
Esta encrucijada obliga a hacer números y a valorar el impacto que la decisión tendrá en el ambiente del equipo. La gestión se complica, por lo que es vital tener un control total sobre el historial del empleado y el cálculo del finiquito. Para evitar errores en este punto, lo más sensato es apoyarse en sistemas que permitan una gestión de nóminas y finiquitos sin errores.
El Algunos ejemplos claros son los despidos relacionados con un embarazo, la maternidad o paternidad, o aquellos que se basan en la raza, la religión o la orientación sexual del empleado.
Readmisión obligatoria e inmediata:
No existe la opción de pagar una indemnización para cerrar el tema.
Pago de los salarios de tramitación: Igual que en la improcedencia, hay que abonar todos los salarios que el trabajador no percibió.
Posible indemnización adicional: El trabajador puede, además, reclamar una compensación por los daños morales que ha sufrido.
Hacia una gestión de personal más proactiva
Para los responsables de RRHH, el enfoque debería apoyarse en tres pilares clave:
antes de tomar una decisión puede ahorrar muchos quebraderos de cabeza. Un despido mal gestionado puede convertirse en un litigio caro y largo.
El despido es una herramienta de gestión, sí, pero siempre debería ser el último recurso. Cuando se ejecuta de forma justa y legal, no solo se protege a la empresa, sino también al trabajador, ayudando a consolidar un entorno laboral más estable y predecible para todos.
Preguntas frecuentes sobre los tipos de despido
Tener estos conceptos claros es fundamental para actuar correctamente, evitar malentendidos y, sobre todo, prevenir conflictos legales que acaban costando mucho tiempo y dinero.
La gran diferencia, la que lo cambia todo, está en el
Despido disciplinario:
Aquí, el origen es una necesidad real de la empresa. Por ejemplo, una tienda de ropa que tiene que reducir personal porque sus ventas han caído en picado durante meses. La decisión no tiene nada que ver con lo bien o mal que haga su trabajo el empleado, sino con la supervivencia del negocio.
20 días por año trabajado
.
Sí, es legal, pero con un matiz enorme y muy importante: la razón del despido Un despido en esta situación solo será válido si se apoya en causas objetivas o disciplinarias que sean reales, que se puedan demostrar y que no tengan ninguna relación con la incapacidad temporal. Por ejemplo, si una empresa se ve forzada a hacer un despido colectivo que afecta a varios puestos, y uno de los trabajadores afectados está de baja, el despido podría ser perfectamente legal.
¿Qué es el finiquito? ¿Es lo mismo que la indemnización?
El Dentro del finiquito te encontrarás:
El salario de los días que has trabajado del último mes.
El dinero correspondiente a los días de vacaciones que te quedaban por disfrutar.
indemnización, por otro lado, es una compensación económica que solo aparece en ciertos tipos de despido, como el objetivo o cuando un despido es declarado improcedente. Por tanto, es totalmente normal recibir el finiquito sin tener derecho a ninguna indemnización.
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