
En resumen: En el sector sanitario, la masa salarial representa entre el 60 y el 80% de los costes operativos. Los salarios son altos, los pluses son numerosos (noches, fines de semana, festivos, guardias) y el recurso al trabajo temporal es costoso. Controlar estos costes sin comprometer la calidad asistencial requiere una planificación optimizada, un registro de tiempo en tiempo real y visibilidad sobre el coste real de cada turno.
Las profesiones sanitarias exigen formaciones largas y reguladas: médico (7 a 12 años), farmacéutico (5 años), enfermero (4 años), fisioterapeuta (4 a 5 años), auxiliar de enfermería (2 años), técnico de laboratorio (3 años). Estos requisitos se reflejan en las tablas salariales, que además progresan con la antigüedad.
El funcionamiento 24/7 genera pluses estructurales. Las horas nocturnas (entre las 22h y las 6h) suponen entre un 20 y un 35% de plus. Los domingos y festivos, del 50 al 100%. En cómputo anual, los pluses pueden representar entre el 15 y el 25% del presupuesto salarial total de un servicio.
Un trabajador de empresa de trabajo temporal cuesta un 30-50% más que un empleado fijo. Reduzca su uso mejorando la retención y organizando las sustituciones con antelación.